Conforme la demanda creció, necesité ayuda, y así fue como mi abuela se unió al equipo. Su presencia, llena de sabiduría y amor, infunde aún más significado a cada pieza que creamos juntas. Juntas seleccionamos meticulosamente los cristales, sintiendo la conexión con cada una de ellas, y nos dirigimos a nuestra "fuente de magia" en una comunidad Maya, donde el arte y la tradición se entrelazan en un abrazo cálido y acogedor.